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Fractura y Luxación del tobillo y Pie

El pie y el tobillo son elementos de carga, teniendo que soportar el peso del cuerpo, además de sufrir impactos internos, como ocurre en determinados deportes, y externos, debido a traumatismos externos al pie y tobillo. Sus lesiones son bastante frecuentes, y las fracturas pueden darse en cualquier lugar y forma. Esto condicionará tanto el tipo de fractura como su tratamiento y evolución.

Nos referiremos a las fracturas de pie y tobillo más habituales de forma generalizada.

Fijador externo para una fractura compleja de tobillo

Fijador externo para una fractura compleja de tobillo

Fracturas de tobillo

Las fracturas de tobillo son muy frecuentes. Se producen normalmente por un mecanismo de giro o torsión del tobillo, que acaba produciendo una rotura o fractura ósea. El tratamiento de las fracturas de tobillo ha de restaurar un tobillo anatómico.

Existen diferentes tratamientos de las fracturas de tobillo para realizar una correcta recuperación y evitar lesiones crónicas del mismo en el futuro, como la artrosis del tobillo. Casi la mayoría de fracturas de tobillo precisan una cirugía para alinear y fijar las fracturas óseas.

Fractura de tobillo

Fractura de tobillo

Osteosíntesis para fractura de tobillo

Osteosíntesis para fractura de tobillo

¿Qué es la fractura de tobillo?

El tobillo está formado por tres huesos unidos entre ellos: la tibia, el peroné y el astrágalo. Estos tres huesos tienen una estabilidad intrínseca y permiten la movilidad del tobillo.
La fractura de tobillo es una lesión que afecta a los huesos de tobillo.

¿Cuál es la causa de la  fractura de tobillo?

En las fracturas de tobillo se produce una fractura o rotura ósea de la tibia y/o del peroné por un traumatismo sobre el tobillo. Esto afecta también a la sindesmosis o unión de la tibia con el peroné.
Normalmente se produce una torsión o torcedura del tobillo, el mismo mecanismo que en el esguince de tobillo, pero con más intensidad y fuerza, llegando a romper el hueso.

¿Cómo se diagnostica la fractura de tobillo?

Se recomienda una radiografía del tobillo para visualizar la fractura de tobillo. En ciertos casos es necesario una TAC para mejor visualización de la fractura de tobillo y así poder planificar el tratamiento adecuado.

Imágenes intraoperatorias de fractura de peroné y material de fijación
Imágenes intraoperatorias de fractura de peroné y material de fijación

Imágenes intraoperatorias de fractura de peroné y material de fijación

Tratamiento de la fractura de tobillo

Para el correcto tratamiento de las fracturas de tobillo, es necesario realizar un buen diagnóstico y clasificación de la misma.

En general, en las fracturas poco desplazadas o las fracturas del peroné en la zona infrasindesmal (por debajo de la sindesmosis), o tipo A se puede realizar un tratamiento conservador.
El tratamiento de las fracturas de este tipo se realiza mediante una bota de yeso durante unas 4 o 6 semanas iniciando la carga a las 4 semanas. Posteriormente se recomienda una rehabilitación del tobillo para mejorar la movilidad del mismo.

El tratamiento de las fracturas de tobillo desplazadas, fracturas bimaleolares, o fracturas tipo B y C, se recomienda realizar un tratamiento mediante cirugía. En este tratamiento quirúrgico, se realiza una reducción anatómica y estabilización de la fractura y una fijación mediante placas y tornillos.
Este tipo de tratamiento de las fracturas de tobillo, permite una recuperación más rápida de la fractura ya que entre las 2 y las 3 semanas se puede empezar la rehabilitación del tobillo. Al conseguir una reconstrucción anatómica del tobillo, se intenta evitar a largo plazo la aparición de artrosis y otras complicaciones de las fracturas articulares. En estas fracturas suele estar afectada la sindesmosis, lo que en la mayoría de las ocasiones precisa una fijación.

El material de osteosíntesis, tornillos y placas, tras el tratamiento de las fracturas de tobillo se puede retirar en caso de molestias a partir del año.

La rehabilitación es muy importante para obtener buenos resultados y disminuir las posibles complicaciones. Es habitual que tras la fractura, el tobillo esté hinchado al menos 4 o 5 meses dependiendo del tipo de fractura.
Se recomienda realizar inicialmente tras el tratamiento de las fracturas de tobillo, una serie de ejercicios para mejorar la movilidad del tobillo.
Posteriormente cuando se tenga una correcta movilidad se tiene  que mejorar la musculatura de la pierna que normalmente se ha atrofiado y en último estadio conseguir una buena propiocepción.

La aplicación de láser terapéutico Clase IV es un tratamiento efectivo. La Terapia K-Laser es una herramienta ideal para tratar un gran número de patologías, desde la bioestimulación de los tejidos dañados a proporcionar un alivio inmediato del dolor en un tiempo corto de tratamiento, debido a la elevada potencia y la facilidad de aplicación. La laserterapia es una modalidad de tratamiento no invasivo, seguro y efectivo donde la luz se emplea para aliviar el dolor, reducir la inflamación, y estimular la cicatrización de heridas y curación de tejidos blandos.

Pre y poscirugía en fractura de tibia

Fijación de la sindesmosis(Arthrex) y pre y poscirugía en fractura de tibia

Fijación en fractura de tibia (Arthrex)
Fijación en fractura de tibia (Arthrex)

Fijación en fractura de tibia (Arthrex)

Fractura-Luxación del tobillo

La fractura-luxación de tobillo es una lesión grave que se produce normalmente tras un traumatismo de alto impacto. Se produce una lesión completa de los ligamentos, asociado a una fractura a nivel del peroné y/ o del maléolo tibial. Se lesionan todos los estabilizadores de la articulación del tobillo y se produce una luxación. Un correcto tratamiento de la fractura-luxación de tobillo determinará el tiempo de recuperación de este tipo de lesiones que en muchas ocasiones se puede alargar mucho.

¿Qué son los estabilizadores del tobillo?

La articulación del tobillo está formada por la tibia y el peroné, que forman la mortaja tibioperonea, y es estabilizada por la sindesmosis (unión entre tibia y peroné). El astrágalo se articula con la tibia y el peroné y los 3 huesos forman la articulación del tobillo.
El tobillo es esencial para la movilidad de la persona y pieza clave para el ciclo de la marcha.
La anatomía ósea de las superficies articulares les da una estabilidad intrínseca, pero además lo refuerzan los ligamentos mediales y laterales, que tienen la función de estabilizar el tobillo.
La articulación del tobillo principalmente tiene la movilidad de flexión dorsal y plantar y cierto grado de rotación.
El problema viene cuando se produce una rotación forzada de la articulación del tobillo, que produce una lesión de  estos ligamentos.

¿Cuál es la causa de la fractura-luxación de tobillo?

La fractura-luxación de tobillo se produce tras un giro forzado del tobillo por un traumatismo como una caída o un accidente de tráfico.
Si la fuerza es suficiente fuerte, lesiona todos los ligamentos, fractura el hueso y el tobillo se luxa.
Para producirse una fractura-luxación de tobillo, se ha de producir una fractura del peroné, la tibia o ambos (bimaleolar). En ocasiones esta luxación puede lacerar la piel, produciéndose una fractura-luxación abierta de tobillo que es más grave.

¿Cómo se diagnostica la fractura-luxación de tobillo?

Para el diagnóstico de la fractura luxación de tobillo es necesario realizar una radiografía del tobillo. Es recomendable también realizar un TAC del tobillo para valorar bien el tipo de fractura y la presencia de otras lesiones asociadas como fractura de otros huesos del pie o lesiones osteocondrales.

Colocación de una placa en fractura-luxación de tobillo
Colocación de una placa en fractura-luxación de tobillo

Colocación de una placa en fractura-luxación de tobillo

¿Qué tratamiento tiene la fractura-luxación de tobillo?

El tratamiento de la fractura-luxación de tobillo depende inicialmente de si la fractura es abierta o cerrada.

En el caso de fractura luxación cerrada, se puede realizar un tratamiento definitivo, teniendo en cuenta las partes blandas, que en muchas ocasiones pueden estar afectadas.
Es frecuente la presencia de flictenas y edema en la zona del tobillo tras una fractura-luxación de tobillo.
En estos casos es importante demorar y retrasar el tratamiento definitivo hasta que las partes blandas estén cicatrizadas.

En el caso de fractura-luxación de tobillo abierta, se recomienda en primer momento realizar una reducción y una estabilización de la fractura mediante un fijador externo y una placa de peroné. La zona de la herida se ha de limpiar y realizar un tratamiento de la herida.

Estabilizador externo en fractura-luxación abierta de tobillo
Estabilizador externo en fractura-luxación abierta de tobillo

Estabilizador externo en fractura-luxación abierta de tobillo

El tiempo de recuperación de una fractura-luxación de tobillo es mucho más largo que una fractura de tobillo normal, y a veces pueden quedar secuelas.

El diagnóstico y tipo de fracturas que sufre el pie y tobillo, es muy amplio, así como la forma correcta de tratarlo. Su evolución dependerá de todos estos factores.

 

La fijación en la fractura-luxación de tobillo a veces es muy compleja

La fijación en la fractura-luxación de tobillo a veces es muy compleja

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